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miércoles, 12 de marzo de 2014

Expresión Religiosa

Foto: J.F. Travieso
Los Lencas antiguamente profesaban una religión politeísta y sus dioses estaban organizados jerarquicamente. Sus dioses principales eran Itanipuca que representaba a “Dios Padre” e Ilanguipuca, que representaba la “diosa Madre”. Otro dios que adoraban era Icelaca, que representaba al “dios del tiempo” Los Lencas también practicaban el Shamanismo, aunque en menor porcentaje y la mayoría de Shamanes eran generalmente mujeres.

 
Foto: J.F. Travieso
En la actualidad la mayoría de los Lencas profesan la religión católica, pero lo hacen a su manera, ellos la llaman “la antigua religión” y la diferencian de la legítima religión católica. 
 
Ellos aún conservan prácticas de la antigua religión para justificar éstas diferencias. Practican sacrificios de animales, llamados “composturas” para agradecer o para pedir perdón a los Santos y a los ángeles.

martes, 11 de marzo de 2014

Evocaciones mitólógicas y mitos

Imagen: Cuentos y Leyendas de Honduras
Esta leyenda forma parte de la tradición oral de los indígenas lencas, en Honduras. Los puntos fundamentales de la trama, que se puede dividir en dos partes, de este relato son los siguientes:

Primera parte: 
  • Un niño y una niña se bañaban en una laguna.
  • El padre empieza a azotar al niño porque este afirma que puede observar un duende; sin embargo el padre no puede verlo y por eso se enfurece.
  • El duende le dice al padre que, si la razón por la que le está pegando al niño es por culpa suya, que mejor lo azote a él. El duende recibe los azotes por el niño, quien no siente nada.
  • El duende se convierte en humano y le muestra al padre las marcas de los latigazos, que el le había dado a su hijo, en su espalda.
Segunda parte:
  • La madre de los niños muere y el padre se casa de nuevo. Su madrastra quiere deshacerse de los niños (en el relato llamados cipotes).
  • El padre trata de perder a sus hijos llevándolos al monte.
  • En el primer intento de perderlos, el niño marcó el camino rompiendo ramitas por donde pasaba. La segunda vez la niña lleva ceniza en su vestido, marcando de esta forma el camino. La tercera vez el padre vigiló bien a sus niños, y estos no tuvieron la oportunidad de marcar el camino que los llevaría de vuelta a su casa.
  • Al poco tiempo de estar perdidos los niños oyen el canto de un gallo y un jolote (chompipe), que los lleva a la laguna.
  • En la laguna observan una casa, de la que sale el duende, quien los recoge. Los niños se quedan a vivir con el duende en la laguna.

Presentamos en las páginas que siguen, declaraciones, discusiones y mitos de campesinos de la tradición lenca, que explican las modalidades de acuerdo con sus convicciones religiosas por lo que atañe al origen y viabilidad de los rituales domésticos, enfocando especialmente las composturas.

Antonio Rodríguez, quien es un rezador de composturas, se expresó así:

Hacer las veneraciones (composturas) es como sembrar con abono: abono es la sangre del pollo, las candelitas, el fresquito (chicha). Yo no ando con abono (químico). Si Dios me lo quiere dar, Él me lo va abonar. El abono es rezar, encomendar a Dios y a la Santa Tierra, hacer las veneraciones para todas las siembras: de maíz, de papas, para las frijoleras, las tomateras, todo de la tierra. Ya no rinde la tierra porque ya no cree la gente en Dios. ¿Porqué se nos va acabando toda la alimentación? Porque ya no creemos en Dios.

Las veneraciones se hacen a los ángeles. Buscamos como venerarlos con rezos, cohetes, primicias de la tierra; a recordar a los ángeles porque ellos nos dan agua y todas las frutas de la tierra. Los ángeles son mandados por Dios y hacemos las veneraciones y los ángeles para que vengan buenas cosechas. Si no las hacemos vienen enfermedades y malas cosechas. Dios Nuestro Señor, nos dejó estas reverencias, pero los mayas también hacían sus veneraciones.
Sigue una discusión entre varios campesinos en el cabildo de la aldea de Guajiquiro, Departamento de La Paz, que tuvo lugar en 1996.

Cuenta el Señor Silvestre Pérez:
Los del siglo anterior eran incrédulos de la religión apostólica romana. Trabajaban mucho. Eran incrédulos hasta la llegada de los misioneros. Entonces, en el siglo anterior, había muchos duendes. Tenían visiones y animales que no eran de este mundo, partidas de aves, de cabras y de ganado. Los duendes eran los dueños de los cerros. Cuando alguien entregaba un niño al duende, éste le daba riqueza, ganado.
Aclara el Señor Baltazar López:
Los duendes vivían en la cueva de La Mula, por Dolores (Departamento de Intibucá), pero ahora ya no.
Sigue Pérez:
Los Duendes andaban en público.
Comenta López:
El duende iba tras una muchacha y si ella iba con él (consentía), le daba riqueza.
Relata Pérez:
Un duende contaba a la mamá de un niño que le daría un potro si le regalaba su niño. Pero ella no se lo regaló, no quiso que se lo quitara, pero de todos modos el niño murió. Siempre se lo llevó el duende pero no lo llevó de la voluntad de la madre. Ella se portó bien pero otros no, al contrario. Y por eso, de allí venía el diluvio, porque no se acordaban de Nuestro Señor. Vendieron sus niños a los duendes. Pero nosotros somos después del diluvio. De allá para acá es otra generación, la generación de Noé. Aquellos (del siglo anterior) quedaron vencidos. Ahora para acá los cerros son benditos. Los padres han venido a bendecirlos. A nosotros también nos echaron agua bendita para que se vaya el genio de la tierra, los malos espíritus, para que seamos hijos de Dios, hijos del copal y la candela, del agua bendita. Cuando el diluvio, el Señor ordenó a Noé hacer el arca con la ayuda de sus tres hijos. Cuando terminaron el arca encerraron en cada cuarto del arca una pareja de todos los animalitos. Vino el Señor y dijo: “Enciérrense”. Y encerraron de todo ser dos. Vino la lluvia durante cuarenta días y cuarenta noches —todo era un mar. Este cerro es alto (el de Guajiquiro) pero el agua subió a setenta y cinco codos arriba (de la cima). Cuando cesó el agua no se secaba la tierra. El Señor ordenó que soplara el viento y el viento la iba secando. Cuando ya estaba medio seca sacaron una paloma del arca, pero no volvió. Se cayó en el agua y se ahogó. Noé esperó otros ocho días y sacó un cuervo a las tres de la tarde. Pero éste volvió al arca a descansar en la ventana porque no había donde sentarse en la tierra. A los ocho días más Noé volvió a sacar otra paloma y ésta si ya trajo de vuelta, arena y una ramita de olivo. Entonces el arca cayó al suelo. Pero todavía la tierra no tenía firmeza, estaba movida de agua. Noé esperó otros ocho días para que se secara más. Sacó otra palomita cuando vio que la tierra estaba más dura… Nosotros descendemos de Noé, de los tres hijos de Noé. Ya no (desde el diluvio) hay genios en la tierra, ni malos espíritus de los cerros, de los nacimientos de agua, de las quebradas se acabaron todos.
Objeta López:
Sí hay.
Consiente Pérez:
Siempre están molestando, es cierto.
Interviene el Señor Pedro Correa Martínez:
En revelaciones, en sueños le sale una serpiente. Uno riñe con ella y como somos cristianos la vencemos.
Continúa Pérez:
Cuando labramos la tierra, nos molestan (los malos espíritus) somos labradores de la tierra y allí está donde molestan los genios.
Añade Correa:
Hay lugares muy ofensivos ríos especialmente donde están los malos espíritus, en Guajicerito, en Jicarito, en la Flor (caseríos de Guajiquiro). Algunos aparecen en las aguas y otros por los caminos. Se transforman en animales en leones, gatos del monte o un perro y le atacan a uno como queriendo cazarle.
Comenta López:
Un señor salía a cazar mucho pero nunca hizo ninguna ceremonia. Después quedó como cachonado, (medio tonto) porque no había hecho sus composturas a los duendes (de los animales de la caza). Un señor rico tenía una fiera de nagual. Mataron al nagual y él quedó muerto también. Esto es cierto. No es creencia.
Correa cambia el tema:
Cuando un animal (espíritu de un difunto) visita su familia el puro (cigarro) se quema como un cajoncito (la ceniza pegada al puro toma la forma de un cajoncito). Entonces se manda a rezar a las ánimas. Es que uno anda en pena. Rezando se le da descanso. También le ponen candelas en el altar de la casa y le dan copal. Primeramente el copal porque es más fuerte que el humo del tabaco.
Otro presente:
Cuando el puro se quema de un solo lado y hay un enfermo en la casa, podría ser (la causa de la enfermedad) el genio de la tierra. Quiere decir entonces que el enfermo vio un duende. Entonces frente al altar se da copal y agua bendita y se bendice al enfermo.
Explica López:
El rezador lo bendice. Primero rezan (cuando alguien se enferma) y luego si no le llega, se le da medicina.
Pérez añade:
En febrero había mucha gripe aquí. Provino del profundo hielo. Ahora no hay guineos. También los ocotales mueren de la plaga. Todo eso es mandado por Dios. Nos quiere castigar, hasta con el agua (la lluvia) que no ha venido.
Y Correa resume:
Dios todo lo maneja, mediante buenos y malos.
Luego Pérez:
Hemos faltado con el maicito (el maíz). Le damos a los animales, a los chanchos (cerdos), y a las bestias, lo llevamos al comercio. Sería ésta la falta que hemos hecho. Yo no engordo chanchos con maíz ni lo doy a las bestias. Sólo les doy maicillo cuando hay. Pero los ricos, un rico que conozco tiene sesenta chanchos, sí les dan el maíz. No se debe darlo a los animales.
Pérez y López juntos:
Ni al comercio. El maicillo es para los animales, el maíz grueso no.
Pérez sigue:
Yo lo paso rezando. Hago veneraciones en mi casa. Primero copalco el maíz y los frijoles que nos da la Santa Tierra Virginal.
Responde López:
Se reza mucho para las veneraciones. Se hace una cruz de pino. Aquí no usamos zomos pero sí matamos un pollo y su sangre es para la tierra. También echamos cacao en el chilate (bebida de maíz) y un trago de aguardiente. Prohibieron la chicha aquí.
Y finalmente Pérez:
También hacemos veneraciones cuando levantamos la cosecha. Antes era tres veces para el maíz, pero ahora con una vez para la siembra dicen que es suficiente.
Todos, menos el Señor López, me mostraron sus escapularios y cruces colgados de listoncitos que llevan alrededor del cuello y caen sobre el pecho dentro de la camisa abierta de manera que se les vea. “Es para la defensa de uno. La cruz es una gran defensa”, me explicó la señora Enriqueta Mendoza.

Tomado del libro Antología Filosófica. Vilma Mondragón.

Compostura de la Tierra

Imagen: "Los Hijos del Copal y la Candela, Chapman,Anne
La Compostura de la Tierra es un ritual que celebra un pacto de reciprocidad entre los Santos / espíritus y los seres humanos. 

El ritual es muy complejo e incluye el sacrificio de gallinas o jolotes (pavos), y el consumo de chicha de maíz y chilate, un atol de maíz con cacao, y la quema de copal, el incienso mesoamericano. La sangre de las aves sacrificadas constituye un pago a cambio del cual los Santos dan buenas cosechas.

Hay varios tipos de composturas, la de la cosecha, la del ‘’tamo’’,  para cuando alguien muere, cuando cae un rayo, etc. pero de la que voy a hablar es la de la siembra del maíz, que me parece que es la más divertida de todas. Estas composturas son como una fiesta bonita, con comida, bebida y bailada. Claro que todo lo que voy a poner aquí lo leí en este libro y las imágenes también las tomé del libro de Anne Chapman, Los Hijos del Copal y la Candela.


El jefe de familia, normalmente propietario del campo o de la casa donde se efectúa la compostura, ofrece el homenaje por su propia cuenta. A veces actúa como el rezador, si sus conocimientos lo justifican. Si el propietario es una mujer, se trata generalmente de una viuda; pero si es un hombre, su mujer y toda su familia así como la mujer del rezador, participan en el rito. Todos son “principales” para la ceremonia, mientras que a los invitados se les dice “gente común”.

Las personas que participan en las composturas están divididas en dos grupos, están los principales, que son los dueños de la milpa que se va a sembrar, (usualmente un hombre y una mujer) y también está el rezador que es el que va a oficiar y dirigir la compostura. El segundo grupo es el de las personas comunes, que son los invitados al ritual, usualmente son solamente familiares y vecinos.

Para las composturas se construye un altar, formado por un armazón de ramas, de forma rectangular y de un metro y medio de altura aproximadamente, en el que insertan ramas de pino. La cruz bendita, perteneciente a la familia del propietario, es indispensable para estos ritos; a veces también una segunda cruz hecha con ramas, que luego se deja en el lugar. Se disponen sobre el altar unas plantas parásitas llamadas zomos, que crecen en los árboles de la alta montaña. Estas plantas simbolizan los espíritus a los que está dedicado el rito. Al pie del altar arden velas en número de 2, 4, 9, ó 18. También se colocan allí los jarros de chicha, aves destinadas a los sacrificios, copal, un metate para moler los granos de cacao que se utilizan durante el rito, tazas, pequeñas vasijas de barro, etcétera.

Todo el rito está concebido de acuerdo con una doble oposición respecto al altar: entre la derecha y la izquierda y entre lo alto y lo bajo. Los principales están vinculados con la derecha y lo alto; la gente común (los invitados) son los testigos y les corresponde la izquierda y la parte baja. Los rezos se hacen del lado derecho y cuando los principales los recitan, se colocan de ese lado del altar. Los granos de cacao que se emplean, solamente para esas ceremonias, pertenecen a los principales. Recordemos aquí que entre los aztecas, los mayas y probablemente los antiguos lencas, esos granos circulaban como moneda y que su consumo como bebida (chocolate) era un privilegio reservado a los nobles. Los campesinos conservaron esta noción en sus ritos. Los granos de cacao son molidos por la mujer del propietario, es decir, una mujer principal (noble), en la parte derecha del altar, y luego mezclados con chicha que se vierte en las plantas como ofrenda. 

A continuación esta bebida es tomada casi exclusivamente por los principales en pequeñas vasijas de barro, que sólo se utilizan  para este fin. En la mayor parte de estos ritos se sacrifica un pollo y un guajolote (pavo), aunque este puede sustituirse por una gallina o un gallo. El pollo es sacrificado del lado derecho del altar “en nombre del rezo” y su sangre se deja correr sobre la planta (zomo) colocada en la parte más alta. Después de cocinarlo en un jarro especial, la dueña lo ofrece a los principales. El guajolote es generalmente sacrificado en honor a la tierra y destinado al almuerzo de la gente común. Agreguemos aquí que el guajolote es de origen prehispánico, mientras que los pollos fueron traídos por los conquistadores. Aún en la actualidad —como evidentemente fue desde el siglo XIV, cuando un sacerdote católico visita una aldea, se le ofrece, si es posible, un pollo en vez de un guajolote. Se puede entonces adelantar la hipótesis de que, para los lencas, el pollo simboliza el poder: Los conquistadores, los principales y los propietarios, mientras que el guajolote representa el no-poder: los vencidos, la gente común, los simples testigos.

Como todo ritual, la compostura es un acto simbólico de implicaciones socioeconómicas. En su aspecto social reúne personas que están ligadas entre sí por parentesco y por vecindad y que pertenecen al grupo étnico de la tradición lenca. Es muy raro que un extraño participe en los rituales. Entre los invitados (la gente común) y los que ofrecen la compostura y el rezador y su esposa (los principales) existen relaciones de reciprocidad y los papeles se alternan: un individuo que hace una compostura, y por ende tiene el papel de uno de los principales, es invitado a otra donde forma parte de la gente común. Los vecinos y parientes de una aldea y sus alrededores suelen acudir a casi todas las composturas que allí se celebran, sin que por ello los participantes constituyan círculos cerrados.

Su dimensión económica radica en los gastos de dinero, bienes y tiempo que requieren las composturas y también en la labor o el trabajo comunal que se realiza durante algunas de ellas, como la de la siembra.

La compostura es parcialmente análoga a la misa católica. Las siguientes correspondencias son las más evidentes:

  • el rezador: el sacerdote,
  • el dueño que ofrece la compostura: un donador,
  • los invitados: la congregación.
El altar de la compostura parece haber sido concebido como un altar, de iglesia, por cuanto a:
  • Su orientación hacia el este
  • Su ubicación en el centro (de la milpa, por ejemplo) como la iglesia se sitúa generalmente en el centro de una comunidad o barrio
Los objetos rituales también  revelan algunas analogías:
  • los zomos con las imágenes
  • el copal con el incienso y el agua bendita.
  • Los granos de cacao con limosnas de moneda.
  • El rostro de las exequias en el túmulo o catafalco.
Y otros objetos son los mismos, como la cruz, la candela, el cohete.

En cuanto a su contenido o significado, lo que más distingue este ritual de la misa es la relación de reciprocidad implicada en la compostura. Esta es vista más como un pago a los espíritus, que como una adoración a ellos o contemplación de lo divino, del ritual cristiano. Aunque, desde luego, el concepto de retribución no es ajeno a la liturgia católica.

Los fieles que asisten a los actos religiosos en la iglesia también pueden esperar que haya o que habrá un gesto de reciprocidad, o pago por parte del poder divino en cualquiera de sus manifestaciones.



El Altar

Este es un diagrama del altar. Es importante mencionar que el altar está hecho como en dos partes, que cuando se expliquen los objetos del altar se entenderá mejor. Está la parte izquierda y la parte derecha, divididas por el palo del centro donde se pone la cruz.

Imagen: "Los Hijos del Copal y la Candela, Chapman,Anne
  1. Esta cruz la llevan los dueños desde su casa, es bendecida por el padre un día antes de la compostura y simboliza la cristiandad que ha desplazado totalmente la religión “antigua” como algunos de ellos dicen.
  2. El zomo del Buen Ángel, los zomos son una planta parásita que le sale a los pinos y son usadas exclusivamente para las ceremonias, la verdad es que nunca entendí por qué tomaron esta planta específicamente, pero ellas son importantísimas para las composturas, pues no son reemplazables. Está a la derecha.
  3. El zomo de San Desiderio. La historia de San Desiderio es divertida, se dice que a él los demás ángeles lo habían puesto a cocinar y pues estaba él cocinando el maíz para hacer las tortillas, él quería más tortillas de las que se acostumbraba comer entonces echó más maíz a la olla, como había demasiado , ‘’arrebató’’ el fuego y eso ocasionó un gran incendió que quemó c asi todo el pueblo. Entonces por esto el es lo contario del Buen Ángel. Está a la izquierda.
  4. Los nueve zomos del rezo. Éstos son para los ángeles del cielo, pues se cree que son los ángeles los que riegan la tierra con la lluvia.
  5. Los nueve zomos del testigo. Éstos son para los espíritus de la tierra. Se cree que la tierra tiene dueños, que también le llaman duendes o ‘’españoles’’.
  6. El copalero. Aquí se quema el copal, que era muy usado en todo Mesoamérica, y es sacado de la resina de ciertos árboles.
  7. La cruz bronca, del testigo. Esta cruz se hace antes del ritual con ramas atadas con cáñamo, se deja en la milpa al final de la compostura.
  8. Paquete de cuetes. Los cuetes se tiran al inicio, al final y en algunos momentos importantes durante el ritual.
  9. Cántaro de chicha, del testigo, la gente común. Se encuentra al lado izquierdo. La chicha se prepara con maíz molido, dulce, rapadura o panela (como lo conozcan), y maíz podrido para provocar la fermentación. En 1978 la chicha fue prohibida, quién sabe por qué. Y la chicha era lo más solicitado, en esta compostura terminan casi todos borrachos.
  10. Guajolote, en nombre del testigo y es para consumo de la gente común. Está al lado izquierdo. el guajolote es un animal prehispánico que seguramente por eso es consumido por la gente común.
  11. Canasta con maíz y nueve velitas. Maíz para que sea bendecido y esté bien para sembrar.Está claro que el nueve es un número clave aquí.
  12. Bolsa de semillas de frijol. Lo mismo que las semillas de frijol.
  13. Hoyo para ofrendas a la tierra, aquí se ofrenda la chicha.
  14. Hoyo más grande para ofrendas a la tierra, pero este es para la sangre del guajolote sacrificado.
  15. Nueve jarritos para ofrendar la chicha a los zomos.
  16. La candela del rezo.
  17. Nueve candelas del rezo. Las velas están dedicadas a Dios, como una ofrenda, así como siempre llevan velas a las iglesias. Las nueve candelas y la grande del rezo representan los diez mandamientos.
  18. Semillas de calabazas. Algunos campesinos también siembran calabazas junto con el maíz y los frijoles en una sola milpa.
  19. Metate (piedra de moler) donde la dueña molerá el cacao durante la ceremonia para mezclarlo con la chicha para las ofrendas y para que los principales tomen. El cacao siempre ha sido reservado para los más poderosos.
  20. Banquito, donde la dueña se sienta para servir el almuerzo. Está a la derecha, claro, ella es de los principales.
  21. Cántaro de chicha para los principales.
  22. Otra canas de semilla de maíz con las nueve candelitas.
  23. El pollo, que será sacrificado en nombre del rezo y consumido por los principales. El pollo también simboliza poder ya que éste era nuevo y desconocido para los indígenas de antes de la llegada de los españoles, ellos sólo tenían al guajolote y es por eso que el guajolote es para la gente común y el pollo para los principales.
  24. Guacales, para ofrendas.
  25. Un tronco para que los invitados se sienten.

Guancasco


Imagen: www.latribuna.hn
La segunda práctica cultural viva es el baile del Guancasco, representó una fiesta de encuentro entre dos pueblos dispuestos a realizar un pacto de paz. Ahora es el encuentro de dos pueblos, uno recibe al otro en el marco de la fiestas patronal. Llegado el día de la visita, salen las autoridades religiosas caminando y llevando a cuestas la imagen de su Santo Patrón, acompañados con músicos que tocan el tambos y la flauta, quienes también llevan una bandera. 

Uno de los músicos marcha disfrazado con una máscara de madera llamada grancejo. Avanzan ejecutando música y el pueblo huésped recibe a los invitados. Al llegar al pueblo. se dirigen a la iglesia, donde saludan a la imagen festejada y luego los invitados ubican su propia imagen que, permanece en el local durante los días de festejo. 

Imagen: www.latribuna.hn
Tambien es una fiesta en donde varias comunidades cercanas se reúnen para celebrar motivos especiales, con danzas, canciones y adoración a santos católicos, sonido de tambores y uso de máscaras y bebidas alcohólicas. 

Esta última actividad costumbrista muestra una clara evidencia del sincretismo cultural de la etnia con la religión católica, muy influyente entre los lencas.

Auxiliaría de la Vara Alta de Moisés

Imagen: http://mindixenes.org/
Aunque los lencas han conservado sustanciales elementos de su cultura tradicional y colonial que ha sido descrito por Chapman (1985), han pasado por procesos de aculturación hispanoladina y de cruce de manera creciente. 


En Yamaranguila, la autoridad máxima el alcalde auxiliar, quien es el encargado de custodiar Ias  Varas Altas de Moisés y de coordinar los rituales agrarios. El papel de los pobladores es realizar ias actividades que designa el alcalde auxiliar, aunque no tienen un plan de trabajo escrito, se dejan llevar por la tradición; las actividades están relacionadas con Ia preparación de ias celebraciones mencionadas.


Imagen: http://mindixenes.org/
Las más fuertes instituciones culturales entre los lencas lo constituyen la sobrevivencia de la estructura de gobierno y poder indígena llamada la Vara Alta, que es una especie de consejo donde predominan los ancianos, siendo los que administran los asuntos indígenas, conflictos entre personas, coordinación de actividades rituales, lo mismo que es un órgano de representación ante instituciones de fuera de la comunidad.